De espina se hiere el consuelo,
Frágil, daños me llevo,
Y de escombros la penumbra implora
Tu destierro de mis ojos.
Amarga vid de mi soledad
Mi llanto reina sin parar,
Celos tontos dan lugar
A mi triste realidad.
Tu cuerpo ajeno al soplo
De mis manos en tu pelo
Mientras él toma por suyo
La que fue mi anhelo.
Me hiere el alma rasgada
Este maldito celo.
Me hiere el alma tatuada
De tanto tonto recuerdo.
Eres tiempo condenado
Al abismo de mil fuegos
Tu amor has sembrado
A distancia de mi huerto.
¡Celos! Alma ¡que celos!
Desconciertas mi calma, mi cielo.
Rabia abnegada, tristeza encallada
Eres tú, la razón de mis celos.
R Miguel C. Tapia
Frágil, daños me llevo,
Y de escombros la penumbra implora
Tu destierro de mis ojos.
Amarga vid de mi soledad
Mi llanto reina sin parar,
Celos tontos dan lugar
A mi triste realidad.
Tu cuerpo ajeno al soplo
De mis manos en tu pelo
Mientras él toma por suyo
La que fue mi anhelo.
Me hiere el alma rasgada
Este maldito celo.
Me hiere el alma tatuada
De tanto tonto recuerdo.
Eres tiempo condenado
Al abismo de mil fuegos
Tu amor has sembrado
A distancia de mi huerto.
¡Celos! Alma ¡que celos!
Desconciertas mi calma, mi cielo.
Rabia abnegada, tristeza encallada
Eres tú, la razón de mis celos.
R Miguel C. Tapia

No hay comentarios.:
Publicar un comentario