sábado, 13 de diciembre de 2014

EN LA LUNA

Me soñé en el lado obscuro y desierto de la luna.
Acompanado de mis soledades.
Franco y absorto en la penumbra de mis pensamientos vagantes de horizontes distantes.
Naufragaba extesiado contando las estrellas luminicentes que lucían como la fluorescencia de tus ojos radiantes, bellos y nostálgicos.
En la ligera gravedad de la luna me sentía preso y abstraído del encanto que tu silueta tenue lucia en mi frenético pensamiento.
Y lucias bella cual estrella Navegando en los cielos boreales.
De luz multicolor alumbrabas las penumbras tal cuál me descubrí acompañado por mi propia sombra. Y le temí pues  me seguía  como fantasma, como niebla.
Me dijiste no temas pues mi luz te hace sombra y mientras dure mi luz. verás tu sombra siempre a tu vera, tu sombra son mis  defectos que en mi ignoras pues tu vez mi luz y te enamora pero siempre te perseguirá tu sombra porque luz y sombra soy yo y si amas mi luz deberás amar tu sombra pues siempre estará contigo mientras ames la luz que te alumbra.
Desperté yo intrigado por aquella visión borrosa.
Entonces contemplé sereno la inmensidad del universo,
mi mente resolvía cuán vasto era. Y en esa inmensidad hallé mi estrella.
Había encontrado en aquél sueño la metáfora.
Tus defectos son la sombra y Como luz eres sombra y tu sombra me da luz...
(Miguel Tapia)

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